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Decreto 1496 de 2018

Desde hace dos años el Ministerio del Trabajo promulgó el Decreto 1496 de 2018 en el que establece una serie de normas para el etiquetado de productos químicos y los cuidados que se deben tener con esas sustancias. 

Con el Decreto 1496 de 2018 se adopta el Sistema Globalmente Armonizado de Clasificación y etiquetado de productos químicos (SGA) y se dictan otras disposiciones en materia de seguridad química para los trabajadores que laboran en la producción, manejo y almacenamiento de sustancias químicas.

El objetivo de este decreto es que las empresas que produzcan, almacenen y/o manipulen sustancias químicas cuenten con las herramientas para identificar y comunicar el peligro de usar químicos. Otro objetivo del SGA es que sea utilizada como herramienta de prevención de potenciales efectos en la salud humana y medio ambiente. 

Pero, ¿qué relación tiene esto con las empresas de aseo y mantenimiento? muchas de estas compañías para prestar un servicio de calidad deben usar sustancias o agentes químicos que pueden afectar la salud de quienes manipulan estos líquidos y de aquellas personas que conviven en el lugar donde se está aplicando el producto. 

El uso de este tipo de productos es una necesidad no solo en la industria del aseo, pues hay cosas en común entre los jabones para el lavado de manos y limpieza de pisos, los aceites para motores o químicos para lubricación de cadenas, los detergentes para lavado industrial, insecticidas, así como los ingredientes de los alimentos, y es que todos son productos químicos por definición. 

Cada uno de estos productos cumplen con una función y su uso incorrecto puede constituir un riesgo, tanto para la integridad del consumidor o como la del usuario final. De ahí la importancia de comunicar la composición y peligros de estas sustancias. 

Con el SGA dispuesto en el Decreto 1496 de 2018, se estandariza la información y se comunica la correcta identificación de los productos químicos y sus peligros.

Así entonces podemos ver que el Sistema define dos puntos esenciales que son la clasificación de peligros de las sustancias químicas y la comunicación de peligros.

Los peligros se clasifican en:

  • Peligros físicos: Esta clasificación cubre los peligros tales como riesgos de explosión, fuego, oxidación, substancias radioactivas, corrosivas, etc.
  • Peligros a la salud: Son los peligros que afectan directamente al cuerpo humano al ser tóxicos, mutagénico, carcinogénico, toxicidad reproductiva, así como daño a órganos específicos.
  • Peligros al ambiente: Clasificación de productos los cuales al ser liberados al medio ambiente causan la muerte de la flora y/o fauna.

En cuanto a la comunicación, se establece que el etiquetado del químico debe tener unas características donde se informe de:

  • Identificación del producto.
  • Identificación del peligro o peligros.
  • Composición/información sobre los componentes.
  • Primeros auxilios.
  • Medidas de lucha contra incendios.
  • Medidas que deben tomarse en caso de vertido accidental.
  • Manipulación y almacenamiento.
  • Controles de exposición/protección personal.
  • Propiedades físicas y químicas.
  • Estabilidad y reactividad.
  • Información toxicológica.
  • Información ecotoxicológica.
  • Información relativa a la eliminación de los productos.
  • Información relativa al transporte.
  • Información sobre la reglamentación.
  • Otras informaciones.

Dentro del Decreto 1496 de 2018, las empresas que se dediquen la producción de químicos como las de mantenimiento y aseo deben cumplir con las siguientes obligaciones:

  • Contar con el sistema armonizado de identificación y comunicación de peligros y riesgos por sustancias químicas peligrosas y mezclas, de acuerdo con lo que dispone la norma.
  • Implementar en el centro de trabajo, el sistema armonizado de identificación y comunicación de peligros y riesgos por sustancias químicas peligrosas y mezclas.
  • Contar con las hojas de datos de seguridad de todas las sustancias químicas peligrosas y mezclas que se manejan en el centro de trabajo.
  • Poner a disposición permanentemente de los trabajadores, para su consulta, las hojas de datos de seguridad en las áreas donde se manejen sustancias químicas peligrosas y mezclas.
  • Señalizar los depósitos, recipientes, anaqueles o áreas de almacenamiento que contengan sustancias químicas peligrosas y mezclas.
  • Informar a todos los trabajadores y contratistas que manejan sustancias químicas peligrosas y mezclas, sobre los elementos de la hoja de datos de seguridad y de la señalización, incluidos aquellos trabajadores que tenga algún tipo de actuación en caso de emergencia.
  • Capacitar y adiestrar a los trabajadores del centro de trabajo que manejan sustancias químicas peligrosas y mezclas, sobre el contenido de las hojas de datos de seguridad y de la señalización.

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Manipulación de productos químicos

Todas estas medidas sirven también para establecer cómo debe ser la manipulación de productos químicos en los servicios de aseo y mantenimiento. Y es que en este tipo de servicio es común usar productos tóxicos en mayor o menor grado, corrosivos, irritantes o inflamables que pueden ser peligrosos para la salud de las personas que los utilizan. 

A pesar de que en el sector no suele usarse cantidades importantes, ni suele haber una exposición continua a estos agentes peligrosos, no significa que no se produzcan problemas durante su uso. 

Los problemas más comunes que se pueden presentar durante la manipulación de productos químicos son afectaciones a la piel u ojos, intoxicaciones por inhalación, incendios o explosiones. 

Algunos agentes como el cloro, ácido clorhídrico, desengrasantes alcalinos a base de sosa o de amoníaco, limpiadores antical, decapantes son irritantes o corrosivos, que al contacto con la piel u ojos pueden causar quemaduras o irritaciones en el corto plazo y en el largo plazo generar sensibilización, alergias o eczemas. 

Otros efectos de una mala manipulación de productos químicos es la intoxicación aguda por inhalación. Estas intoxicaciones suelen darse cuando existen fugas o derrames de productos o reacciones imprevistas que generan gases tóxicos al mezclar productos de limpieza.

Estos gases pueden ser muy peligrosos si se producen en lugares pequeños y con mala ventilación y algunas sustancias que desprenden vapores o gases irritantes o tóxicos son: amoniaco, disolventes, cloro, ácido clorhídrico, desinfectantes a base de formol, glutaraldehído, entre otros. 

Por último, tenemos los incendios o explosiones. Estos pueden producirse cuando productos como alcoholes, acetona o disolventes entran en contacto o están cerca de una llama, chispa o puntos muy calientes. Algunos de los productos de limpieza que pueden representar un verdadero riesgo son aquellos que van envasados en pulverizadores a presión, también conocidos como aerosoles o sprays, ya que suelen contener butano u otros gases inflamables como impulsores.

Existen unas normas básicas para la manipulación de productos químicos en el sector del aseo y el mantenimiento que si son tenidos en cuenta se puede minimizar el riesgo de que ocurran accidentes o enfermedades en el corto o largo plazo. 

Como primera medida se debe conocer los peligros y su manera correcta de reacción, de ahí la importancia del Sistema Globalmente Armonizado de Clasificación y etiquetado de productos químicos, pues en la etiqueta están todas esas instrucciones de manipulación y riesgos. 

Además de esto, otra medida importante es mantener dichos agentes químicos en sus envases originales y en el caso de ser necesario un trasvase el nuevo envase deberá etiquetarse con los datos de la etiqueta original. Tampoco se debe trasvasar productos químicos a envases de bebidas o alimentos.Otras recomendaciones para la manipulación de productos químicos de limpieza son:

  • No utilizarlos en concentraciones o cantidades mayores a las indicadas ya que no se consigue más eficacia y se incrementan los riesgos.
  • No mezclar distintos productos de limpieza. Algunas sustancias pueden reaccionar violentamente o desprender gases tóxicos cuando se mezclan. 
  • Las sustancias que desprenden gases o vapores deben manipularse siempre con ventilación adecuada. 
  • No se debe fumar, beber ni comer mientras se estén manipulando productos químicos. 
  • Después de usar estos productos siempre hay que lavarse las manos.
  • Cuando se utilicen aerosoles procurar no dirigir el producto hacia bombillas encendidas o cualquier otro punto a temperatura elevada.

Estas medidas deben ser tenidas en cuenta por todas las compañías y personal que prestan el servicio de aseo y mantenimiento, pues de este modo se podrán mitigar los diferentes riesgos a los que los trabajadores de este sector están sometidos por la exposición de estos químicos y de quienes adquieren el servicio. Cabe mencionar que lo primordial es la salud y el bienestar de las personas. 

Si necesitas de un servicio de limpieza o mantenimiento en Ladoinsa encontrarás a un equipo experto en la materia. No solo aplica lo establecido por la ley sino que vela por la seguridad de sus trabajadores y clientes usando productos y procedimientos amigables con el medio ambiente. 

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